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Una peligrosa plaga invasora amenaza a Tucumán: el caracol gigante africano

Fuente: Infocampo 23/04/2026 10:50:06 hs

El Senasa confirmó la presencia del caracol gigante africano en el barrio Ciudadela de la capital tucumana. Además de destrozar plantas y cultivos, es una plaga peligrosa para la salud humana porque es vector de parásitos transmisores de enfermedades.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó la presencia de caracol gigante africano (Lissachatina fulica) en un domicilio del barrio Ciudadela en la zona Sur de la ciudad de San Miguel, capital de Tucumán.

La confirmación fue realizada por el laboratorio oficial del Senasa, luego de analizar una muestra recolectada tras la notificación recibida oportunamente por la Fundación Miguel Lillo.

La noticia genera un llamado de atención porque el caracol gigante africano es una especie invasora peligrosa no solo porque se alimenta de manera voraz de plantas y cultivos, sino porque actúa como vector de parásitos (nematodos) que pueden causar enfermedades graves en humanos, como la meningitis eosinofílica.

Puntualmente, su baba y tejidos están contaminados, por lo que el contacto directo o el consumo de vegetales contaminados representa un riesgo de infección. Además, como se mencionó, es una plaga invasora voraz que destruye cultivos y altera ecosistemas nativos.

RECOMENDACIONES PREVENTIVAS ANTE EL CARACOL GIGANTE AFRICANO

En este marco, el Senasa indició que continuará trabajando de manera articulada con la Provincia para fortalecer las acciones para el manejo y prevención de esta plaga.

Asimismo, el organismos sanitario nacional difundió una serie de recomendaciones para la población:

  • No tocar los caracoles.
  • Evitar el contacto con la baba del caracol Lissachatina fulica, especialmente con ojos, nariz y boca.
  • Lavar con abundante agua potable las verduras que se consumen.
  • En caso de tocar un caracol, lavarse inmediatamente las manos con abundante agua y jabón desinfectante.
  • También hacerlo luego de tocar superficies que puedan haber estado en contacto con la baba del caracol.
  • No comer caracoles.
  • No utilizarlos como carnada, mascota o adorno.
  • No utilizar venenos, ya que pueden afectar a personas, mascotas o fauna nativa.
  • Eliminar del jardín restos de madera, materiales de construcción u otros elementos que puedan servir como refugio.
  • En caso de ser necesario, utilizar guantes descartables para recolectarlos, eliminarlos mediante aplastamiento o sal común (cubriéndolos completamente) y luego enterrarlos.
  • No permitir que niños participen en estas tareas.
  • No trasladar caracoles a otras zonas.
  • Tener precaución al mover plantas u objetos donde puedan alojarse caracoles o sus huevos.
  • Notificar la detección de la plaga en el Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo de plagas (SINAVIMO)
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