Los agroexportadores ponen la mira en India: “Es una potencia, pero tiene problemas de seguridad alimentaria”
Durante el Congreso "Mar de Girasol", el presidente de CIARA-CEC, Gustavo Idígoras, habló sobre la fuerte relevancia que está asumiendo ese mercado. No obstante, alertó sobre el riesgo de dependencia: "Hoy, si la India se resfría, Argentina entra en neumonía en materia de soja y girasol".
Un encendido discurso del máximo referente público de la industria de la molienda en la Argentina, Gustavo Idígoras, fue uno de los platos fuertes del reciente Congreso Argentino de Girasol, realizado en Mar del Plata.
Idígoras es en las formalidades el presidente de CIARA-CEC, la poderosa Cámara de Industrias Aceiteras y el Centro Exportador de Cereales. E-
s la voz habitual del sector y sus palabras suelen tener el suficiente eco de alguien que conoce de primera mano las articulaciones que se tejen entre el mundo de las empresas y el Estado. El propio Idígoras fue agregado agrícola argentino ante la Unión Europea durante 5 años, hasta que en 2009 renunció al cargo y fue reemplazado por Gastón Funes.
Por eso en Mar del Plata, donde se realizó el octavo encuentro de la cadena girasolera y se percibió un optimismo por el presente y el potencial del cultivo y sus derivados agroindustriales, entre productores, asesores agronómicos, prensa de todo el país, empresas proveedoras y funcionarios de gobierno, uno de los presentes fue el actual Subsecretario de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional Agustín Tejeda.
El girasol muestra su entusiasmo en Mar del Plata: “Podríamos producir 9,5 millones de toneladas”
Al funcionario especializado en el área y quien tiene en sus manos el manejo de la estrategia de captación de nuevos destinos para la producción le tocó, entonces, ser el receptor de varios pasajes de la ponencia de Idígoras.
Luego de la rúbrica del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, y lo que podría ser la letra final del entendimiento con Estados Unidos, Tejeda escuchó pedidos de mayor celeridad en otros acuerdos comerciales. India y China pican en punta en esa lista, aunque también señaló una negociación con Vietnam.
Hoy la excusa de esa celeridad parece ser el pellet de girasol y una demanda china que -según Idígoras-, se mantiene sostenida y garantizaría la colocación de toda la producción argentina de ese derivado de la oleaginosa. Por otro lado las variables permanentes del comercio con India y su promisorio crecimiento demográfico ameritarían otro gran objetivo para la diplomacia argentina.
Puede parecer una obviedad, pero nunca está de más repetir el concepto: ambos países representan casi 3.000 millones de personas.
“Argentina tiene muchísima diversificación en los mercados de exportación, lo cual es muy bueno, pero tenemos un gran mercado que es la India. Si la India se resfría, Argentina entra en neumonía en materia de soja y en materia de girasol. India es clave en ese sentido y Argentina tiene que tener una estrategia de diversificación y también en harinas y en pellet”, destacó en uno de los pasajes de su discurso.
Ante la prensa presente Idígoras señaló que “el Mercosur hoy ha dado signos de revitalizarse” pero que “no hay que dormirse”.
Lo decía también en relación a India: “Es la cuarta potencia del mundo y en 2030 va a superar a Alemania, va a ser la tercera potencia después de Estados Unidos y de China. Es una potencia que es hoy la mayor población del mundo, pero tiene problemas de seguridad alimentaria”.
“El Mercosur es el gran proveedor. Necesitamos tener una estrategia de proveerles seguridad alimentaria diversificado no solamente aceite, pero también biocombustibles. India hoy está lanzando una política bioetanol y en el corto plazo va a lanzar una política de biodiésel. Entonces, la única manera que tenemos un acuerdo del libre comercio Mercosur-India, porque India tiene aranceles de importación móviles que todos los meses los cambian y eso hace imprevisible cualquier proyección de comercio, es que si no tenemos un acuerdo del comercio, siempre vamos a estar padeciendo estos problemas”, graficó.
Uno de los mensajes al funcionario y al Gobierno había sido: “Tejeda mostraba algo, y nosotros somos una pesadilla para el Gobierno. ¿Cuál es el tema? Queremos venderle pellets de girasol a China. No es un capricho. Si nosotros crecemos en aceite, tenemos que darle una salida comercial al pellet. Si no tenemos esa condición, naturalmente el precio del girasol impacta sobre la baja capacidad de penetración que tengamos los productos industrializados”.
“A esa negociación es clave que la terminemos este año. China está cambiando los regímenes de la dieta alimentaria de las proteínas animales. El pellet de girasol entra en esa dieta. Entonces, tenemos que ser un proveedor pronto, y confiable en nuestra estrategia de crecimiento”, señaló.
Gustavo Idígoras, presidente de CIARA
Por eso la “ambición” que plasmó Idígoras en Mar del Plata es la de duplicar las exportaciones del complejo girasol, que creen “realizable al 100%”.
“Esta industria este año le va a dar a la Argentina u$s 2.800 millones. Le puede dar en los próximos 3 años por año unos u$s 5.000 millones. Seríamos la cuarta industria de divisas de la Argentina, una economía regional que parecía que estaba entrando en una carrera de desaparición”, planteó y aprovechó también para dejarle otro recado a Tejeda: “Es natural pensar que el Gobierno ya hizo un gran esfuerzo en las economías regionales, le queda una economía regional pendiente, el girasol”.
El asunto, de analizarse su verosimilitud, podría ser visto desde una mirada parecida a la de la lechería: no son pocos en esa actividad quienes sostienen que se trata de una economía regional aunque no esté vinculada a una zona específica. Así como existen distintas cuencas lecheras, el girasol se hace fuerte en el sur y el oeste de Buenos Aires, La Pampa, y también en el norte de Santa Fe y Chaco.
Las retenciones, la luz amarilla en el girasol: la cadena pide ser considerada una economía regional
Infocampo aprovechó la presencia del presidente de CIARA-CEC en Mar del Plata para abordar algunos de los principales pasajes de su discurso.
-Apuntó contra las provincias por la problemática del paro de transportes de carga. ¿Cuál fue el mensaje?
-En el tema este del conflicto que estamos teniendo con autoconvocados en distintas partes de la provincia de Buenos Aires, queda claro en primer lugar que las cámaras de transporte han perdido representatividad y por eso han pululado la cantidad de autoconvocados que tienen prácticas extorsivas, siempre contra sus propios colegas. Pero esto también se basa en que las provincias no han adoptado el criterio de Nación, de desregular la existencia de una tarifa de referencia. Hoy, a nivel nacional y lo que está pasando en Santa Fe, en Rosario, es que hoy no hay conflicto alguno porque es un acuerdo entre partes: todos sabemos que hay un aumento del costo del transporte de carga por el aumento de gasoil. Es natural que haya un ajuste de tarifa, pero es mejor resolverlo entre prestador de servicio y dador de carga, sea un acopio o un productor que con su cliente proveedor el servicio se pone de acuerdo, que ‘una mesa provincial que toda la provincia tiene que tener un solo valor, una sola tarifa y si no se firman todas las cámaras no se puede implementar’ (Nota del redactor: remarca en su relato lo entrecomillado por Infocampo).
-¿Qué resulta de eso?
-Eso genera un conflicto. Eso hizo aparecer a los autoconvocados también en el medio, y entonces hoy pierden rol de representación las cámaras de transporte y los autoconvocados crecen pidiendo cada uno pretensiones altísimas e injustificadas, que ya es una cuestión de quién es el más duro. Entonces lo que digo es las provincias deberían revisar su criterio a los efectos de promover la libre contratación.
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-En otros temas, señaló la importancia del pellet de girasol para la cadena. Pero, ¿por qué manifestó que a un acuerdo comercial con China sobre este producto hay que confirmarlo sí o sí este año?
-Ante el aumento de la producción de girasoles, superando las 6,5 millones de toneladas, una molienda de 5 millones o una colocación de 1,5 millones como aceite al mundo, vamos a tener un stock excedentario de pellet. El mercado interno no lo absorbe, lo tiene que absorber la exportación. La exportación tiene algunos mercados tradicionales, pero el gran mercado en este momento que está creciendo es China. Argentina, al no estar en China, va a tener que bonificar el precio del pellet. Y si bonifica el pellet, eso va sobre el precio del girasol, y por lo tanto perdimos todos.
-¿Cuál es el potencial del producto?
-El potencial hoy que tiene el pellet en China es que el 100% de la producción argentina de exportación podrían ser las necesidades de China en este momento. Por lo tanto, es el gran mercado. Tenemos que estar este año. Está en agenda hace tres años, y el Gobierno está tratando de insistir para que China lo pueda abrir.
-Yendo al otro gran país de la región, otros 25 años como duró la negociación con Europa sería un despropósito. ¿Cuál sería un plazo razonable para acordar con India?
-Un plazo razonable es entre un año y medio y 2 años. La coyuntura internacional geopolítica hoy está ayudando al Mercosur. ¿Por qué? Porque la India está viendo que tiene problemas de abastecimiento de Medio Oriente, que va a tener un conflicto permanente. El costo de importación de petróleo también, porque India no produce, y se ha elevado enormemente. Eso va a traccionar un aumento del precio de los alimentos. Necesita importar y tener proveedores de zonas de paz como lo es el Mercosur.
-¿Creen que el girasol puede ser la cuarta economía argentina en importancia?
-Argentina tiene hoy a toda la industria de soja como primer proveedor (NdR: en materia de divisas), tanto harina como aceite. Después tiene al petróleo, luego al maíz y el cuarto sería el girasol.
-Por último: señaló la necesidad de mejorar la capacidad de segregación. ¿Quién debe hacer esa inversión? ¿Los privados o el Estado?
-No, la inversión tiene que ser de los privados en un 100%. Hay que tener segregación en acopio, segregación en cooperativas, segregación en camiones, en términos de asegurarnos que esos camiones no tengan vestigios de otro tipo de mercadería, y segregación en puerto. El girasol es un producto muy sensible por lo cual hay que lograr niveles de humedad y calidad muy especiales.










