AgroCampanaNoticias

El precio de la carne vacuna: los frigoríficos confían en que “dejará de ser noticia” en mayo

Fuente: Infocampo 27/04/2026 11:09:21 hs

Desde una federación de frigoríficos confirman que los valores de la carne vacuna “se están estabilizando”, a la par que lo hacen las cotizaciones de la hacienda. En tanto, piden que la medición de inflación refleje la mayor incidencia que hoy tienen las carnes aviar y porcina.

El presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA), Daniel Urcía, confirmó que a partir de ahora se observará una estabilidad e incluso posibles bajas en los precios de la carne vacuna, tal como vienen sugiriendo otros operadores y analistas del sector, a raíz de la calma que se observa en los valores de la hacienda.

Tras un primer trimestre que fue frenético en las subas, a raíz de la falta de animales con una demanda fuerte sobre todo de la exportación, ahora las cotizaciones parecen haber encontrado un “techo”, también provocado por un consumidor que no convalida mayores alzas.

Por este motivo, en su editorial mensual, Urcía fue claro y contundente: “El precio de la carne vacuna dejará de ser noticia en mayo cuando ya no tenga impacto en la construcción del índice de precios al consumidor”.

La hacienda busca un nuevo equilibrio: tras el pico de precios, corrección a la baja y mayor cautela

LA “ESTABILIDAD” DE LA CARNE VACUNA

De acuerdo con la mirada del ejecutivo, quien también es uno de los vicepresidentes de la Unión Industrial Argentina (UIA), luego de un verano caliente en cuanto a la recuperación de precios de la hacienda y por ende de la carne al consumidor, los valores se están estabilizando.

Eso surge de la evolución que se evidencia de las cotizaciones del ganado en el Mercado Agroganadero de Cañuelas y de la medición de precios de la primera quincena de abril que muestra un movimiento en la carne vacuna de tan solo 1%.

“Como siempre hemos explicado, ante la suba de precios de la hacienda es inevitable su correlato de precios en el mostrador”, repasó Urcía.

En este marco, mencionó la reciente publicación de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) en la que volvió a quedar blanco sobre negro que la incidencia de la industria frigorífica en la construcción del precio al consumidor es absolutamente irrelevante, porque participa solo con un 1%.

Por otro lado, el trabajo pone de manifiesto la participación de los impuestos (nacionales, provinciales y municipales) en el orden de un 28%.

El debate por el precio de la carne: es el alimento básico en el que más inciden los impuestos

“De allí que insistimos desde FIFRA con la necesidad de controlar la evasión y el cumplimiento de normas sanitarias por parte de los establecimientos de faena para que no se vuelva una competencia desleal”, subrayó Urcía.

Y citó como ejemplo al respecto una inspección realizada semanas atrás por el organismo nacional de control comercial en el departamento San Justo (Santa Fe), donde suspendió preventivamente la operatoria de una planta de faena por encontrar operaciones sin la debida documentación sanitaria y comercial.

LA HORA DE MIRAR NO SOLO LA CARNE VACUNA

Desde la mirada de Urcía, lo más probable es que el déficit de oferta de carne vacuna continúe a lo largo del año.

“Marzo mostró una actividad muy parecida a enero, con la misma cantidad de días laborables, pero el volumen fue inferior al registrado el año anterior, esto ratifica una caída de la actividad del orden del 8%, que se estima será la constante durante el año”, proyectó.

Como contracara, citó el fuerte crecimiento del 21,38% de la faena porcina, lo que consolida el crecimiento constante y la mayor penetración de estos cortes en el consumo doméstico, al punto que ya se aproximan a alcanzar los los 20 kilos por habitante por año.

“En definitiva, esta situación ratifica lo que ya dijimos hace tiempo sobre el consumo en Argentina: cambió la matriz de consumo de proteína animal, la carne aviar y la porcina están definitivamente incorporadas a la dieta y cuando se habla de consumo de carnes indefectiblemente hay que considerar las tres especies, también para la medición del índice de inflación en el que tiene un fuerte peso la carne vacuna por sobre las demás”, puntualizó Urcía.

Esto, en referencia a que siempre se menciona a la carne vacuna como un insumo inflacionario, pero no se tiene en cuenta que su incidencia dentro de la dieta de los argentinos es cada vez menor.

Concretamente, mientras el consumo de carne de pollos es de 50 kilos por habitante al año, el de cerdo está cerca de 20, lo que implica un 60% más que los 44 kilos de cortes vacunos.

“Por lo tanto, medir la evolución de sus precios que fue mucho menor al de la carne vacuna le haría justicia a la medición de ese indicador macro y le restaría presión al negocio cárnico”, cerró Urcía.

Seguir leyendo